La manteca apunta a ser algo imposible de conseguir

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A mercado revuelto, ganancia de pescadores, asemejándose al viejo refrán, aunque en este caso la ganancia sería para las empresas de productos lácteos, que, alentadas por la actitud prescindente del Estado, se alistan para sacar tajada de la crisis de la manteca.

Dentro de un contexto de escasez generalizada, en supermercados del macrocentro porteño las primeras marcas desplazan a las segundas, que son casi imposible de encontrar en góndolas; pero, en el Gran Buenos Aires, la tendencia es a la inversa: las segundas pasaron al frente. Los precios de las primeras marcas registran alguna dispersión, con subas de entre 25 y 30 por ciento según los tamaños, respecto de los precios de 15 días atrás.

En el Carrefour Express de Moreno 1902, las únicas marcas de manteca encontradas fueron La Serenísima y Sancor. La primera, el paquete de 100 gramos, cuesta 20 pesos; la Sancor, de 200 gramos, 31 pesos. Pero el paquete chico de La Serenísima, en Coto de México y Pichincha, puede comprarse a precio “viejo”: 16,70 pesos.

El precio del paquete grande de una primera marca puede llegar a más de 40 pesos, según el comercio. El mismo producto, dos semanas atrás, se vendía a 32-35 pesos.

Aunque no todos remarcaron los precios. Un comercio pequeño de avenida Independencia al 1600, hasta el martes, vendía manteca de primera marca, el paquete chico, a 16 pesos, y a 28 pesos el grande. Cerca de allí, en un autoservicio chino de Sarandí, entre Chile y México, el mismo producto (200 gramos) estaba a 39 pesos; no había paquete chico.

Por último, en la sucursal de la cadena Disco de supermercados de Belgrano y Entre Ríos, había manteca de primeras marcas, pero sin precios. La exhibición de precios es obligatoria, según la Resolución 434/94 de la Secretaría de Comercio Interior.

Un panorama diferente surge de lo observado en pequeñas y medianas bocas de expendio suburbanas. Allí, es fácil encontrar segundas marcas, ante la total ausencia de las primeras.

Este caótico escenario, según la evaluación de Ricardo Vago, titular de Usuarios y Consumidores en Defensa de sus Derechos, “se va a normalizar a mediano plazo”. Según le dijo a “Crónica”, las fabricantes de marcas líderes “siguen abasteciendo normalmente, porque tienen un prestigio que cuidar, mientras que las segundas marcas no tienen obstáculos para volcarse a los quesos, que hoy son más rentables que la manteca”. Este reparto de roles, según Vago, “puede dar lugar obviamente a subas de precios”. Sin embargo, “el incremento de la oferta de quesos, como opción preferida de las segundas marcas, a mediano plazo va a dejar de ser ventajoso, y todo volverá a la normalidad”.

De cualquier manera, agregó Vago, “el Estado debe asumir un rol activo, induciendo a las empresas a un comportamiento más sano, a favor de la competencia y del consumidor”.

La profecía del ministro Buryaile no parece ir a realizarse: manteca hay; y las autoridades prometen garantizar el abastecimiento; lo que escasea es la posibilidad de elegir según el bolsillo.

La visión oficial

El gobierno estima que el abastecimiento de manteca se normalizará pronto, aunque reconoce que la movida favorece la especulación con los precios. Tal fue el pronóstico del subsecretario de Lechería del Ministerio de Agroindustria, Alejandro Sanmartino.

“Lo peor ya pasó y vamos hacia un normal abastecimiento del producto”, afirmó el funcionario en declaraciones periodísticas. “Está faltando manteca en las góndolas, pero lo peor ya pasó. El faltante es consecuencia de la caída estacional de producción, la crisis climática de Córdoba y Santa Fe y el aumento del consumo de manteca (característico en invierno)”, según Sanmartino.

“Siempre hay especulación con los precios. El consumidor tiene que saber que se va a normalizar. Puede haber sectores comerciales que suban el precio más de la cuenta, pero también está en el consumidor defenderse y con la seguridad y determinación de un gobierno que va a asegurar el abastecimiento de manteca”, dijo el funcionario.

Menos optimista es el enfoque de Pablo Villano, presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (Apymel). “Yo creo que el faltante se va a manifestar en este mes”, vaticinó Villano en diálogo con una radio.

Según el empresario, el faltante de manteca se prolongará durante “agosto”, como resultado de la falta de incentivo a la producción y las inundaciones en los distritos.

Fuente: Cronica.

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