Hallaron en Chubut un fósil de un reptil volador de 170 millones de años

0 210

Un grupo de científicos descubrió los restos fósiles del cráneo del que se cree es el pterosaurio o reptil volador más antiguo del período del Jurásico inferior, desconocido hasta el momento, al que se ha denominado Allkauren koi.
El hallazgo se hizo en Cerro Cóndor, a la altura del río Chubut, en los sedimentos de lo que fue el fondo de una gran laguna en el comienzo de la separación de América con África.
La recuperación del neurocráneo –formado por huesos que rodean al cerebro– las mandíbulas y vértebras del cuello permitió observar el aumento de las áreas cerebrales relacionadas con el aprendizaje (hemisferios cerebrales) y un aumento en la capacidad visual (lóbulos ópticos).
“Es una especie de estadio ‘intermedio’ que muestra cómo fue la evolución del cerebro en este grupo de reptiles a lo largo del Mesozoico: ‘la era de los reptiles’”.
El grupo de los pterosaurios, reptiles de cabezas elongadas con crestas y, en algunos, colas como dragones, tenían un “dedo” superlargo que unía una membrana entre el brazo y su cuerpo, formando un ala que recuerda el ala de los murciélagos.

Estos extraños reptiles son tan viejos que la raíz de sus ancestros se encuentra en el origen de todos los reptiles conocidos, por lo que saber el grupo del cual se habría originado es muy difícil y representa un desafío para los paleontólogos.
“Podemos decir que fueron reptiles voladores totalmente adaptados al vuelo, los huesos del cráneo son neumáticos y si los rompiéramos no tienen cavidades de aire. Este pterosaurio en particular tenía dientes y un pico, una especie de trompa alargada”, relató Ariana Carabajal, experta en neuropaleontología de la investigación.
Carabajal fue la responsable de realizar las microtomografías en 3d de los restos del reptil volador, que, según ella, tiene un cráneo de cerca de siete centímetros, lo que lo hace único tanto por sus 170 millones de años de existencia como por su pequeño tamaño.
“Comparado con el de otras especies parecidas que conocemos, este tiene el tamaño de una garcita, pero es muy difícil saber su exactitud, ya que solo tenemos algunas partes del cráneo y unas vértebras del cuello”, explica Carabajal.

“Este hallazgo es importante porque revela una de las etapas menos conocidas de la evolución de los pterosaurios y demuestra cuánto nos queda por conocer del Jurásico en el hemisferio Sur”, dijo Diego Pol, investigador del Conicet y miembro del Museo Egidio Feruglio de Trelew.
Se trata del más antiguo reptil volador preservado que se haya conocido y, a su vez, el registro fósil del grupo de pterosaurios más antiguo para la Argentina, cuya investigación fue publicada recientemente por la revista científica Peer J.
Pol describió que “el cráneo estaba tan bien preservado que hemos podido reconstruir la cavidad cerebral y comprender las modificaciones que tuvo ese órgano de los pterosaurios como adaptación a su particular modo de locomoción: el vuelo”.

El estudio del Allkaruen koi, nombre tehuelche con que se bautizó al fósil, que significa “cerebro antiguo de la laguna”, muestra la evolución que tuvo su cerebro, más parecido al de las aves actuales –con quienes no tienen vinculación evolutiva–, que a los de reptiles primitivos, como cocodrilos o la mayoría de los dinosaurios.
Además de Pol y dos paleontólogos alemanes, participaron en la investigación Laura Codorniú (Universidad de San Luis) y Ariana Paulina-Carabaja (Instituto de Investigaciones y Biodiversidad de Bariloche) y miembro del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas-Conicet.

Fuente: ANA/ADV.

¿Qué sentiste cuando leíste ésta noticia?
  • Fascinado
  • Feliz
  • Triste
  • Enojado
  • Aburrido
  • Asustado

También podría gustarte

Comentarios

Cargando...